Madrugada
Aún faltan seiscientos Se completará un quinteto del insomnio Caen uno a uno ante mis ojos Sin poder verlos Ruidos en la saliva Que lentamente Muy lentamente Hacen su metamorfosis A las manchas negras Nadie sabrá que contiene este tesoro La nariz atestigua inerte Espera con paciencia la caricia de la lágrima Ya no somos yo Cada parte de mi Con su destino Se fundirá en un pasado lejano Como una cicatriz En la lluvia tóxica Que cobije el futuro Cuidado con la alarma